Hilo conductor del taller


Durante la práctica de asana aprendemos a Iniciar la respiración desde el cuerpo y no desde el diafragma/pulmones. Eso nos prepara para el pranayama o respiración yóguica.

La mente puede ir en muchas direcciones en un instante lo cual provoca fluctuaciones respiratorias, fluctuaciones mentales y ansiedad.

En cambio, la respiración no puede ir en muchas direcciones a la vez. Puede ir hacia la inhalación, exhalación o retención, no puede multiplicarse en más direcciones como la mente.

Según el Hatha Yoga Pradipika el control de la respiración y la observación de su ritmo llevan a la consciencia y a la quietud. Eso nos instala en el presente, y los programas automáticos de la mente se van debilitando, junto con la ansiedad de la mente de multiplicarse en todas direcciones.

Observar la respiración nos trae al eterno momento presente, y aprendemos a recordar el eterno SER que somos.


YogaSalud, yoga no comercial inspirado en las enseñanzas de la familia Iyengar, Pune-India.